martes, 12 de febrero de 2013

San Valentín. La torre de Julieta: Mousse de chocolate y helado de vainilla con nueces de macadamia.


¡Buenas tardes cocinillas! Ayer me sorprendí a mi misma pensando en un buen postre para San Valentín. Yo , que con los años me he vuelto bastante rancia con estas cosas, que paseo por las calles y veo los escaparates repletos de corazones rojos y rosas y me entran escalofríos. Decenas y decenas de tiendas intentando venderte colonias o regalos de esos feos y poco útiles que cuando los ves te dices a ti misma por dentro: "si me regalan esto me muero". Y diréis que niña más sosa por el amor de Dios, es posible, pero ¿cuántos de nosotros conocemos realmente el significado del Día de San Valentín? No os preocupéis, ¡yo os lo cuento!

"Cuenta la leyenda que en siglo III el emperador Claudio II prohibió el matrimonio entre los jóvenes, ya que pensaba que los soldados solteros sin lazos familiares rendían más en el campo de batalla. Aunque el imperio estaba en crisis, el cristianismo por aquel entonces aun era perseguido. Había por aquella época un sacerdote llamado Valentín, que se negó a acatar las órdenes del emperador, ya que le parecía injusto que los jóvenes no pudieran unirse en santo matrimonio. Por lo que miles de jóvenes enamorados acudían a él para que los casara en secreto. Al cabo del tiempo el emperador terminó enterándose de lo que hacía Valentín y ordenó encarcelarle. Cada día llegaban a la celda del sacerdote cientos de cartas de jóvenes agradecidos por haberles casado. San Valentín fue ejecutado el día 14 de febrero del 270 d. C. Desde entonces la leyenda manda que el día señalado se escriba una carta de amor a la persona amada como forma de demostrar nuestro lo mucho que la queremos".

No me gustan las costumbres preestablecidas, pero me encantan los cuentos e historias de amor. Yo no compraré nada, y no sé si escribiré un carta, pero hacer algo con mis propias manos para esa persona especial ¿por qué no? Así que dejé volar mi imaginación y salió esto:


La torre de Julieta. Semifrío de mousse de chocolate y helado de vainilla con galleta recubierta de ganache de chocolate negro.


Desde el principio me dije que no quería hacer un postre rosa ni rojo y que lo quería de chocolate ¡chocolate! ¡chocolate!. Es una receta muy sencilla, con ingredientes que tenemos por casa o fáciles de conseguir. 

Ingredientes

Estas cantidades dan para dos torres de Julieta:

  • 100gr de chocolate negro
  • 100ml de nata líquida de montar
  • 15 gr de mantequilla
  • 6 Galletas redondas
  • Helado de vainilla con nueces de macadamia
  • Crema de caramelo (o sirope de caramelo)


1. Galletas corazón. Cogemos dos de las galletas, y con una puntilla (cuchillo pequeño para pelar patatas), vamos marcando poco a poco la forma de un corazón, repasamos el corazón con cuidado hasta que atravesemos la galleta y podamos sacar el corazón. Reservamos.






2. Ganache de chocolate. Ponemos la nata a calentar en un bol de cristal. Metemos el bol al baño maría. Cuando la nata esté calentita metemos los 100gr de chocolate en trocitos. Vamos removiendo con la espátula hasta que se funda por completo, entonces apagamos el fuego y añadimos la mantequilla. Quedará una salsa de chocolate oscura, brillante y buenísima.



3. Galletas recubiertas. Cogemos las galletas agujereadas, las que no, y también los corazones que hemos obtenido y los sumergimos en el ganache y hasta que queden bañados. Dejamos secar.


4. Mousse de chocolate. El ganache sobrante se mete en la nevera, o si tenemos poco tiempo en el congelador. Cuando esté bien frío, pero no congelado, lo sacamos y batimos con las varillas eléctricas. En un minuto nuestro ganache se habrá convertido en una mousse muy consistente.


5. Montaje. Para montar nuestra torre primero debemos colocar una galleta como base. A continuación ponemos dos cucharadas soperas de helado entre dos papeles de horno y pasamos suavemente el rodillo. Cuando el helado está plano cogemos un cortador redondo del tamaño aproximado al de la galleta (si no tenemos también vale un vaso) y cortamos nuestro helado. Lo colocamos encima de la galleta y encima del helado otra de las galleta. A continuación, hacemos lo mismo con la mousse de chocolate. Por último coronamos con la galleta con agujero en forma de corazón. Llenamos el agujero con sirope de caramelo. Para decorar podemos poner los corazones bañados que habíamos reservado con un poco más de caramelo.


CONSEJO: Lo mejor es montarlo justo antes de servirlo o bien montarlo y guardarlo en el congelador ya que el helado es muy cremoso y se deshace enseguida. Si os resulta imposible por falta de tiempo es mejor montar la mousse entre dos galletas y poner el helado en una bolita mona aparte, que queda igual de bonito.

Espero que os animéis a hacerlo que es muy fácil ¡y está de infarto! yo ya me he comido el mio jijijij

Mil muuuaks 

Andrea





jueves, 7 de febrero de 2013

Cómete a ti mismo, a tu chico/a o a tu madre...dibujos de chocolate por encargo!!



 ¡Si es que vas a estar para comerte! Te derrites entre los dedos de la gente y no pueden evitar babear al verte ¿cómo es posible? ¡Eres irresistible! Un irresistible y dulce trozo de chocolate para ser exactos. Esto es lo que te propongo:

1. Elige esa foto que te encanta de ti, de tu pareja, de los dos juntos, de tu familia ¡o de su cantante favorito!
2. Envíamela y dime que quieres que la convierta en chocolate.


Entre los dos elegiremos el tamaño y presupuesto más adecuado. Así de fácil. Puede ser un regalo súper original para cumples, actos familiares y ahora que se acerca San Valentín... ¿Qué mejor postre para culminar una cena de ensueño? Si te lo comes o no....lo dejo a tu elección...


Mil muuuaks!!

Andrea

miércoles, 21 de noviembre de 2012

Brownie en sartén ¡sí, en sartén! Y mi amor italiano.


Esta semana estoy contenta, sí estoy contenta. ¿Qué hace frío y no se puede poner la calefacción? Pues se enciende un fuego como en las antiguas cavernas ¿Qué me notifican a un mes de acabar el semestre que tengo otra asignatura y como no he ido a clase llevo el doble de materia para examen? Pues se estudia y ya está. ¿Qué cada vez que uso el horno de la casa erasmusiana (que en lugar de con gas debe ir con uranio empobrecido) para hacer algún postre, incluso poniéndolo a 80ºC me lo calcina? Pues hago un brownie en la sartén. Sí, sí, no me vuelto loca, o al menos no más de lo que ya estoy. Pero es que a mí nada me va a fastidiar esta estupenda oportunidad de vivir en uno de los países más bonitos del mundo durante 5 meses. 

Y es que estoy irremediablemente enamorada de la bella Italia. ¿Cómo no voy a estar contenta? Y no pierdo la oportunidad de gritarlo a los cuatro vientos. Me encantaría compartir con todo el mundo cada rincón maravilloso que encuentro en Umbría. Y mi felicidad se verá aumentada considerablemente la semana que viene porque voy a tener visitaaaaaa, una personita con la que compartir mis hallazgos italianinis ¡qué emoción!

Lo que sí puedo compartir con vosotros son unas fotos de mi viaje a Assisi, cuna de San Francisco de Asís.  Está hermanada con Santiago de Compostela, ya que es un lugar de peregrinaje. Yo ya había ido en septiembre, andando, desde Perugia, 6 horas y media de viaje inolvidables. En resumen: un pueblecito medieval, que parece sacado de un cuento, en el que abundan las iglesias y también deliciosos y vistosos pasteles.


"Había una vez un pueblecito italiano, en el que cada atardecer
sus calles se teñían de colores otoñales, y el olor a leña que  
flotaba en el aire, junto a las sonrisas de sus habitantes, hacían
de esta aldea una de las más especiales que se hayan visto jamás"



"Dicho lugar, era conocido por sus exquisitos merengues ...


...y también por sus turrones artesanos de variados sabores"


"Aunque cualquier dulce que se comiera, satisfacía hasta al
paladar más exigente. Esto era debido al esmero y dedicación 
que sus pasteleros ponían en todos y cada uno de sus productos"



"Cada rincón en esta pequeña aldea era un tesoro que descubrir"


"Por ello, todos los visitantes que pasaban por el pueblo 
eran encandilados por su belleza, y partían prometiendo que 
algún día volverían a aquel  maravilloso y delicioso lugar"



Ais que potito, si es que no puedo evitarlo. En fin, iré al grano que seguro que más de uno ha salido ya despavorido en vista de mis desvaríos. Hoy os presento.... ¡el brownie en sartén! No sé para que le pongo tanta emoción si ya lo pone en el título pero bueno. Esta idea nace de la inexistente existencia de un microondas en mi casa erasmusiana y de mi incapacidad de controlar un horno que te calcina (no, no soy exagerada, no es que tueste, ni queme un poquito, es que calcina) todo lo que se meta en su interior ya sea a 60ºC. Así que me he dado por vencida, no quiero hacer las paces con él, ya lo he intentado demasiadas veces, y si hay algo que me fastidia en esta vida es tirar comida. Así que cuando ayer me entró el ansia de dulce no me lo pensé dos veces ¡Brownie en sartén! No podía ser tan difícil ya que si metes la masa en la sartén y la tapas, el calor cuece el bizcocho por lo que funciona como un horno. 

¿Qué obtenemos? Pues un brownie con forma de tortilla de patata que se queda un poco blandito en el centro (tipo coulant) y que está buenísimo. Habiendo probado el brownie al microondas puedo decir que el sabor de este es bastante mejor. Así que si como yo, vives en un piso de estudiantes que no tiene horno ni microondas, o no te apetece encender el horno porque consume mucho o no te gusta el brownie al microondas ¡esta es tu receta!

Ante todo pido perdón por la mala calidad de las imágenes que os presento, sobre todo del proceso. Hay días en los cuales es mejor no coger la cámara. Pero como quiero que no queden dudas os las pongo. Allá vamos.


Ingredientes (para una sartén de 20-25 cm de diámetro)



  • 100gr de harina tamizada
  • 150 gr de azúcar 
  • 75 gr de mantequilla
  • 125gr de chocolate negro
  • 2 huevos
  • Un puñado de nueces picadas
  • Una cucharadita de café de levadura
  • Canela (opcional)

Brownie en sartén. Paso a paso:


1. Derretimos el chocolate con la mantequilla, y dejamos templar. Cuidado que no se queme el chocolate.

2. En un bol batimos los huevos con el azúcar. Yo usé azúcar de caña pero se puede usar           cualquiera, depende de los gustos. O de lo que tengáis en casa.

3. Tamizamos el azúcar y la levadura y la añadimos a la mezcla anterior. Batimos hasta que quede una masa homogénea.

4. Añadimos a la mezcla anterior el chocolate con la mantequilla y volvemos a batir.

5. Por último agregamos las nueces y la canela si se quiere.

Una vez tengamos lista la masa cogemos la sartén y la untamos con mantequilla o aceite, si es de teflón no pongáis casi. Si nuestra cocina es de fogones la ponemos en el más pequeño con el fuego al mínimo. Si es vitro, en el fuego que se adecue al culete de vuestra sartén y con potencia de 4 ó 5. ATENCIÓN. Estas temperaturas son basadas en mi experiencia, pero depende mucho de la cocina de cada uno y también de la sartén. Hay que estar un poco atentos las primeras veces hasta que encontremos la temperatura y los tiempos correctos, pero es muy sencillo, prometido. Respecto a las sartenes, si tenéis una gruesa de hierro fundido, de las que pesan, mucho mejor. 

Colocamos nuestra masa en la sartén, antes de que la mantequilla que hemos puesto para untar se caliente. Tapamos la sartén, da lo mismo con qué: quiero decir con una tapa, un plato u otra sartén. Lo ideal es que quede un espacio entre lo que utilicemos de tapa y la masa, porque si no cuando crece se pega todo. En mi caso usé un plato hondo, porque en mi casa erasmusiana también vamos escasas de tapas. 


Tras unos 10-15 minutos, debemos ver que la masa que está en contacto con la sartén está lo suficientemente cocida como para darle la vuelta. CUIDADO con la vuelta amigüitos, sino queréis que os pase lo que a mi jajaja. No hay que darle la vuelta como una tortilla de patatas ¿por qué? Pues porque la parte de arriba todavía no está hecha y se os pegará todo al plato. Cogemos un plato hondo (esto es importante) y debemos inclinar la sartén para que el brownie resbale hasta quedarse en el plato. Es decir, la parte que no está hecha debe quedar arriba, tal cual como la tenemos en la sartén. Si el brownie no resbala con relativa facilidad es que aún no está lo suficientemente hecho.

A continuación, (si hace falta se vuelve a engrasar la sartén) cubrimos con ésta el brownie, y le damos la vuelta, ahora sí, como si fuera una tortilla de patata. Y cocinamos durante otros 5 minutos o hasta que al pinchar el brownie el palillo salga limpio. ¡Listo!




Aunque parezca complicado es una receta súper fácil, de verdad de la buena. A veces dudo que queden bien claras mis explicaciones. ¿Os confundo más que os aclaro? Sí es así, por favor no os cortéis y decídmelo sin pudor, por vuestro bien y el mio. Que mi cabeza llena de pájaros no os contagie.


Solo me queda decir que lo dejé en la mesa de la cocina con un cartelito que ponía: ¡para el desayuno! y cuando me he levantado no quedaba. Menos más que me guardé un trocito para hacer las fotos...y comérmelo después. Mmmm... rico, rico y chocolateado como a mí me gusta. 

Bueno mis reposterill@s espero que os haya gustado esta recetilla salvavidas, y que os animéis a probarla. No os olvidéis de que podéis suscribiros para estar al tanto de las últimas publicaciones o seguirme en Facebook. Nos leemos pronto. Mil muaks.


Andrea  







domingo, 11 de noviembre de 2012

Mmm... I Love torrijas: Crema de torrijas y aparición en la revista L-Ink


Bueno, bueno, ya estoy aquí de nuevo y con fuerzas renovadas. Lo sé, no he publicado en dos semanillas... pero es que hice un viajecillo relámpago a Valencia para el cumple de la cosa más bonita que hay en la ciudad de la flores, y al final 3 días se convirtieron en casi 15. Gracias Ryanair, sin ti no hubiera sido posible (aunque muchos te critican y detestan, yo veo tus bondades por encima de todo jajaja). 

Pero no os penséis que me he pegado la gran vida y me he olvidado del blog, de eso nada. Aprovechando que estaba otra vez en casa no he parado de hacer cosillas en la cocina de mami. Y así, entre prueba este cupcake y voy a repelar el resto de la masa de la tarta de megachocolate, me he vuelto con algunas recetas y 3 kilos más debajo del brazo. Algo que me ha hecho replantearme seriamente si volver en Navidades... Y mi cabeza no para de hacer cálculos, tengo un mes para perder lo que volveré a recuperar en fiestas ¿lo conseguiré? ¿Soy la única a la que le pasan estas cosas por la cabeza? Por lo menos me queda el consuelo de no ser la única a la que mi visita ha hecho coger unos kilillos jijijiji. Más bien ha sido una lucha gastronómica entre mi madre y yo por ver quien cebaba más a quien: cocido vs. tarta de chocolate y dulce de leche, caldito de pescado vs. strudel cupcakes y así los 15 días... Ais mami, como me gustan nuestras conversaciones a media tarde en la cocina...

Así que llegué y lo primero que hice fue LA TARTA aunque con una ligera modificación, en lugar de rellenar los 3 pisos de dulce de leche, el de en medio lo rellené de ganache de chocolate blanco lo suficientemente fluido como para que empapase todo el bizcocho y el resultado fue.... Mmmmmm. Esta tarta era para el cumple de Guillermo y quería que estuviera muuuy buena, y dado que el fondant no es su debilidad hice este dibujo tan chulo de sus músicos favoritos en chocolate negro y blanco para colocarlo encima de la tarta.



¿A qué es chachi? Al cumpleañero le encantó, y como la que parte y reparte se queda con la mejor parte, me comí a Freddy Mercury: yeah!!

Tengo que decir que esta no fue la única tarta del cumple, (Ferdy no me olvido de tu tarta) una enrejada de chocolate rellena de dulce de leche que estaba increíble (que dura es la competencia) es recordarla y ... babas... 

Así que después de tal empacho de chocolate y dulce de leche por partida doble, aunque para nosotros nunca es suficiente, me entró la vena torrijera. Sí, sí, habéis leído bien, y es que este año me ha entrado un no se qué, y no pasan más de 15 días entre unas torrijas y otras. Todo empezó aquí en Perugia con la cena española, y desde entonces no he parado. Y es que son tan fáciles de hacer, están tan buenas, y tienen un sabor tan, tan... español. Con su canelita, y su lechita y su limoncito, en fin que soy muy pesada pero es que me traen muy buenos recuerdos. Así que yo seguía erre que erre dando la torrija con mis torrijas. Y me dije, voy a hacer una torre enorme de torrijas y a repartirlas cual caperucita a familiares y amigos. Pero aun así habían muchas torrijas así que pensé, tengo que hacer algo novedoso con estas torrijas: ¡y así nació la crema de torrijas!

Es muy muy fácil de hacer, solo tenemos que hacer nuestras torrijas y añadirle leche, canela y azúcar y triturar hasta conseguir una textura tipo crema, mousse, natillas...vamos algo que se pueda comer con cuchara como postre. Lo primero que necesitamos hacer son las torrijas, os voy a dejar el paso a paso de la receta que yo sigo. ADVERTENCIA: Puede desencadenar una vena torrijera. 

Ingredientes 

  • Una barra de pan de días anteriores
  • Medio litro de leche
  • La piel de medio limón
  • Canela al gusto (puede ser en rama o molida)
  • Una cucharada sopera de azúcar (opcional)
  • 2 huevos 
  • Aceite girasol
  • Más azúcar y canela molida (para rebozar al final)

Torrijas: Paso a paso 

1. Aromatizar la leche. En un cazo ponemos a calentar a fuego medio bajo la leche, con la piel de limón, la canela y la cucharada de azúcar. Removemos de vez en cuando para que se vayan mezclando los sabores y para que no se nos agarre la leche al fondo. Cuando comience a hervir apagamos el fuego y esperamos unos 10 minutos a que temple. 



2. Mojar el pan. Cortamos la barra de pan en rebanadas de 1 centímetro o centímetro y medio de ancho y las sumergimos una a una en la leche hasta que queden empapadas. Y reservamos.


3. Rebozar en huevo. Batimos los dos huevos y pasamos por éste las rebanadas. 


4. Freír. A continuación llenamos una sartén mediana con abundante aceite de girasol. Cuando esté muy caliente vamos sumergiendo las torrijas. 


5. Retirar. Cuando estén doradas por ambos lados, sacamos las torrijas de la sartén y las vamos colocando sobre papel absorbente para retirar el exceso de aceite.




6. Azúcar y canela. Por último espolvoreamos canela sobre cada rebanada y la pasamos por azúcar hasta que quede bien rebozadilla. Si nos gusta un sabor más suave a canela, la mezclamos con el azúcar con el que vayamos a rebozar las torrijas. ¡Listas!





Crema o batido de torrijas

Ahora que ya tenemos nuestras torrijas hacer la crema es muy fácil, solo debemos poner en el vaso de la batidora un 200ml por cada dos torrijas. 




Sí queremos un batido añadimos más leche hasta conseguir el espesor deseado. Ponemos una cucharada sopera y más canela molida y batimos todo. Servimos y dejamos enfriar, aunque templadito también está bien rico. 






Por último, quería enseñaros algo que me ha hecho mucha ilusión. Han publicado mi versión del la receta de la Tarta Arcoiris en la revista L-Ink. Es una revista muy jovencita, apenas lleva unos meses en los quioscos, y está dirigida a mujeres jóvenes, yo la he comprado para quedármela de recuerdo y la verdad es que me ha gustado mucho. Esta es su página web L-Ink Magazine

Sé que es una tontería pero ¿a quién no le hace ilusión que le publiquen por primera vez algo en lo que lleva trabajando tanto tiempo? La receta se encuentra dentro de la sección Gourmet de la revista, que este mes está dedicada a la pastelería creativa. 


Además tengo el honor de aparecer junto a Alma, de Objetivo Cupcake Perfecto ¿qué más se puede pedir?



Bueno mis pequeños reposterill@s, voy a ver si por mi propio bien acabo con mi vena torrijera, aunque sé que una obsesión siempre se sustituye por otra ¿cuál será la próxima? Lo sabréis muy prontito. Hasta entonces sabéis que podéis suscribiros al blog o seguirme en Facebook para estar al tanto de mis próximas locuras reposteriles. Mil muuaks.

Andrea

viernes, 19 de octubre de 2012

Porque todos tenemos derecho a comer cupcakes de chocolate: cupcakes sin gluten, sin azúcar y sin lactosa. Aptos para celíacos, diabéticos, intolerantes a los lácteos y gente a dieta en general


Sí, sí, parece imposible pero no lo es, incluso con esa pinta tan buena. ¿Y por qué? Pues porque creo que todos tenemos derecho a disfrutar de un cupcake, porque no soporto la idea de que un niño con cualquiera de estos problemas alimentarios se quede con cara de pena mirando como todos los demás se comen un bollo de chocolate (ojo ni un adulto). Últimamente estoy siguiendo una dieta muy estricta por un problema estomacal y mis alimentos permitidos son muy escasos, y yo publicando recetas todas las semanas de tartas y cupcakes megacalóricos, pues claro algo peco siempre. Algún día me dará un parraque, pero moriré dulcemente jajajajaja No, no muy mal Andrea, esa no es la filosofía, tienes que ser fuerte, tiene que haber alguna forma de calmar esas ansias de dulce...y entonces llegó esto. 


Esta receta puede ser modificada según sea la intolerancia que tengamos. Por ejemplo, si no podemos tomar gluten, podemos añadir azúcar a la receta y cambiar la leche de soja por leche de vaca. Si se es diabético, sustituimos la harina de garbanzo por harina normal, etc. Ésta que yo he hecho la podría comer todo el mundo, pero como lo que queremos es que sea lo más sabrosa posible podemos modificarla al gusto.


Ingredientes de la masa (para unos 6 cupcakes)




  • 100gr de harina de garbanzo 
  • 1 huevo
  • 45gr leche de soja
  • 1 cucharada y media de yogur de soja
  • 20gr de aceite de oliva o margarina
  • 50gr chocolate sin azúcar y sin gluten
  • Levadura química
  • Canela


Ingredientes que se le pueden añadir según nuestro problema:

  • 60gr de azúcar moreno (celíacos, e intolerantes a la lactosa)
  • Sustituir la leche, el yogur y la margarina por productos de vaca (celíacos y diabéticos)
  • Sustituir el chocolate dietético por el normal (intolerantes a la lactosa)
  • Sustituir harina de garbanzo por harina de trigo (diabéticos e intolerantes a la lactosa)


Ingredientes relleno y cobertura:


  • 100gr de chocolate sin azúcar ni gluten
  • Una pizca de margarina
  • Avellana tostada picada para decorar (opcional)

Creo que todos los ingredientes son fáciles de encontrar hoy en día. Odio las recetas dietéticas compuestas por ingredientes que no se pueden encontrar con facilidad. No busquéis los de la foto porque os recuerdo que estoy en Italia jajaja. Sé que en el sur venden la harina de garbanzo porque se usa para rebozados, pero sino no pasa nada , solo necesitamos garbanzos secos y un molinillo de café y en un pis pas lista. Sino ya nos tocaría recurrir al herbolario. Respecto a la levadura, no he puesto las cantidades porque depende de la marca que usemos, pero en todas las cajas pone la proporción. Ejemplo, 1 sobre por cada 200gr de harina. El relleno no hace falta que sea de chocolate, podéis ponerle cualquier otra cosa que os guste. 


Paso a paso


Lo primero es poner el horno a precalentar a 160ºC.


1. Batimos el huevo. En este paso pondríamos el azúcar si procede. 



2. Aceite o margarina. Añadimos el aceite o derretimos la margarina y la agregamos. Batimos hasta que se integre por completo.




3. Añadimos la leche de soja. Y batimos como en el paso anterior.





4. Harina. Tamizamos la harina con la levadura y la incorporamos poco a poco a la mezcla. Batimos hasta lograr una masa homogénea.



5. Chocolate y yogur. Derretimos el chocolate y esperamos a que temple para agregarlo. Batimos bien. Después echamos el yogur. El yogur es muy importante ya que la harina de garbanzo tiende a ser un poco seca y mazacota. Con el yogur conseguiremos una masa más esponjosa y agradable.



6. Canela. Este paso es opcional. 




7. Horneado. Repartimos la masa en los papelitos para cupcakes y horneamos. El tiempo de horneado es bastante inferior al de los cupcakes normales. En unos 10 minutos ya los tenía listos. Pero como siempre digo, pinchad el cupcake para aseguraros de que está hecho por dentro. (Sí, se me han quemado un poco las puntitas, pero es que mi horno italiano está loco, lo juro, si normalmente cocemos una tarta a 180ºC este con 90ºC va listo. Es el único horno que todavía no he conseguido domaaar!!)




8. Enfriado. Dejamos enfríar encima de una rejilla hasta que templen. 




9. Choco-choco. Derretimos el chocolate. Normalmente este paso se hace en el microondas, pero dado que mi casa erasmusiana no tiene me toca hacerlo a la antigua usanza. Es decir, al baño maría. Cuando este disuelto le añadimos la margarina. También se le podría poner nata (vegetal) para hacer un ganache.




10. Relleno y cobertura. Hacemos un agujerete en cada cupcake y lo rellenamos de choco. Luego lo mojamos en el chocolate para que se quede bien recubierto. Por último, le echamos las avellanas picadas por encima. Y...listos para comer!







Ante todo decir que he hecho esta receta con mucho cariño. Que es más que probable que haya cometido algún error con los ingredientes, aunque he mirado uno por uno para asegurarme de que eran aptos para todo el mundo. Pero acepto críticas y comentarios constructivos, y si debo cambiar algo me lo podéis decir sin ningún problema.






La receta hay que tener en cuenta que nunca va a saber como un cupcake de chocolate normal, porque no está concebido para ello, y porque los ingredientes son totalmente distintos. Pero creo que si que suple con creces esa carencia que a veces tenemos de dulce y de comer algo que nos entre por los ojos de vez en cuando.



Espero que os haya gustado y dado alguna idea más a los que como yo tenéis limitaciones con la comida. Yo desde luego repetiré seguro. Ya sabéis que si os apetece podéis suscribiros al blog o seguirme en facebook. Hasta dentro de nada. Mil muuaks.



Andrea